facebook
logo

Te ayudamos a encontrar el mejor crédito en la
institución financiera que más te convenga

¿Qué es el Crédito para Capital de Trabajo?

Publicado el 06 de julio del 2014 | 1 Comentario

Los negocios o empresas que llevan con orden su operación y tienen claras sus metas cuentan con un aliado para enfrentar los gastos diarios: el crédito destinado a capital de trabajo, que es en su definición básica, todos los recursos que una empresa requiere para su operación cotidiana. En el día a día, los negocios necesitan cubrir la compra de materias primas, pago de mano de obra e impuestos y servicios. Para enfrentar estos costos de administración y operación los recursos deben estar disponibles a corto plazo. Los problemas surgen cuando el negocio sufre un imprevisto, como el retraso en el pago por parte de un cliente, o tiene la oportunidad de crecer pero sus fondos todavía no se lo permiten. Bancos comerciales y de desarrollo y otras entidades financieras cuentan con distintas ofertas para que los negocios accedan a financiamientos que les permitan cumplir con su operación y solventar gastos de compras. Normalmente el monto del financiamiento y tasas de interés varían dependiendo de la empresa porque se trata de créditos que prácticamente se otorgan a la medida. No obstante, una característica en la que generalmente coinciden es que son a corto plazo (1 año) o mediano plazo (3 años). En México, los diferentes créditos para capital de trabajo son a los que más recurren las empresas, principalmente las pequeñas y medianas (PYMES), por encima de otros tipos de financiamientos. De acuerdo al Banco de México, durante los primeros 9 meses de 2013 los créditos destinados a capital de trabajo representaban entre el 67% y el 74% de los financiamientos otorgados por la banca a empresas. ¿Qué tipos de créditos existen para capital de trabajo? Las opciones más comunes son cuatro: habilitación o avío, línea revolvente, factoraje y simple.

  • Habilitación o avío: destinado a gastos específicos, como materia prima, en los sectores de manufactura, agricultura, ganadería y pesca porque los pagos se programan de acuerdo a los ciclos productivos. Este financiamiento se otorga bajo garantía, la cual es la propia producción futura.
  • Revolvente o cuenta corriente: se pone a disposición de la empresa una línea de crédito para que la use de acuerdo a sus necesidades. Conforme paga una parte o toda la suma gastada el monto fijado en la línea vuelve a estar disponible. Su adecuado uso permite contar con dinero para imprevistos.
  • Factoraje financiero: bajo esta opción la empresa obtiene recursos a partir de las cuentas que tiene por cobrar por realizar ventas a crédito. En un contrato de factoraje, la financiera adquiere los derechos de los documentos por cobrar del negocio, como letras o facturas, a un precio determinado.
  • Crédito simple: generalmente se otorga un monto fijo para gastos de operación de un periodo delimitado. Dependiendo del contrato, se puede hacer una sola o varias disposiciones durante la vida del crédito.

¿Cómo se puede tener acceso a alguno de estos créditos? El primer aspecto a considerar es tener perfectamente definido para qué rubro se necesita y claridad sobre su impacto en eficiencia (costos) o eficacia (ingresos). Karla Macedo, asesora empresarial de la compañía Decide Ser Grande, especializada en PYMES, expone que las entidades otorgan recursos a empresas o emprendedores cuando tienen claro el destino y los beneficios que generarán, por lo que recomienda que el financiamiento tenga como fin incrementar ventas o hacer eficiente la operación. “Una sugerencia que solemos hacer a las empresas es contar con una política de ‘sólo se invierte, sólo se presupuesta en lo que se tiene claridad del resultado en eficiencia o eficacia que generará el recurso económico’”, explica la consultora de la compañía especializada en asesoría a PYMES. En entrevista, la especialista señala que los requisitos generales para que las pequeñas y medianas empresas soliciten un financiamiento ante entidades financieras son cuatro:

  1. Evidencia de dos años de operación.
  2. Acta constitutiva.
  3. Historial limpio en el Buró de Crédito.
  4. En ocasiones también se solicitan estados financieros y aval.

Macedo enfatiza que en México ocho de cada diez empresas nuevas mueren en su primer año de vida, por lo que un factor básico es que mantengan al día la contabilidad y los registros de ingresos y egresos (estados financieros), además de un documento que muestre sus objetivos y estrategias de negocio, para ganar la confianza de las instituciones financieras. “Una empresa que sobrevive sus primeros dos años genera confianza en su entorno dado que posee valores del producto y operación que pueden impulsarse y mejorar el negocio. Una empresa que muestra evidencia de un plan y control de su operación genera confianza”, agrega la experta en el tema.

EN MÉXICO, EL PERFIL DE LAS EMPRESAS ES:

  • Seis de cada diez son negocios familiares.
  • Nueve de cada diez están registradas ante las autoridades fiscales.
  • El promedio de edad es de 15 años.
  • De cada 100 empresas, 43 reportan utilizar crédito de instituciones financieras.

Fuente: ENAFIN de la CNBV

Credicompara con nosotros y encuentra el crédito PYME que más te convenga:

Compartir
Publicar un comentario



kellie wilson

23/05/2017

Usted necesita un préstamo genuino para los propósitos del negocio o para pagar su deuda contacto Sr. Kellie Wilson ahora para los préstamos genuinos vía el email: Oceanicfinance113@gmail.com